viernes, 23 de junio de 2017

orlando

Orlando, 17 de junio de 2017, 12 am.  Había llegado a la ciudad 6 horas atrás.  Manejaba por una autopista, recorriendo tiendas, feliz, entusiasmado con el viaje, disfrutando el sol pleno y los 32 grados de temperatura.  De repente recibo un mensaje de texto en mi celular desde un número telefónico que no tenía agrandado que literalmente decía: “Hola gordo, lo siento mucho tío! Te amo”, acompañado de una carita triste.  Inmediatamente creí que era mi sobrina y pensé que le había pasado algo a mi madre o a uno de mis hermanos, el corazón se me aceleró, y la boca se me secó por completo (algo que me ocurrió solo en dos situaciones de mi pasado, un post operatorio y cuando me separé).  Quise activar el roaming en mi celular para llamar por teléfono y chequear que había sucedido, pero la señal mostraba sin servicio, por lo que decidí salir de la autopista e ir hacia alguna tienda que tuviese wifi.  Vi un Target, detuve el auto, cada vez mas nervioso, dude entre una llamada de voz o un mensaje de WhatsApp y le escribí por WhatsApp a mi hermana para que me contase a que se refería ese mensaje, sentí que si debía darme una mala noticia oírla podía ser mas doloroso.  No había pasado nada, todo estaba en orden.  Pero no me quedé tranquilo por completo, se me ocurrió almacenar el numero de teléfono para ver desde whatsapp la foto de perfil e identificar quien me escribía.  La foto mostraba un auto BMW negro, y no se porque razón pensé en los sobrinos de mi ex, que me decían tío, a quienes amé como mis propios sobrinos, y a quienes eternamente voy a querer con todo mi corazón.  Esa asociaron me hizo pensar que algo le había pasado a mi ex.  Me paralicé, me desesperó pensar que algo malo le hubiese ocurrido.  Mis ojos se llenaron de lagrimas.  Casi después de 2 años volví a sentir que pese a todo yo daba mi vida por la suya.  Mil razones para odiarlo pero la única verdad en mi corazón claramente no fue el menor sentimiento malo, no me interesó que haya rehecho su vida, ni que haya destrozado mi corazón, solo me importaba que estuviese bien. No podía dejar de pensar en como confirmar esa duda aterradora.  Y en medio de profundas ganas de quebrarme y llorar me escribe mi madre por WhatsApp para explicarme el error del mensaje que había leído.
Pero ahi no terminó todo.   Ese día se convertiría en una revelación de pensamientos.  5 pm pasé por el hotel a ducharme, rara vez uso facebook y mientras descansaba unos minutos veo una foto de mi ex suegra donde mostraba su celebración de aniversario de casada, entre familiares en la foto aparecía mi ex y su nueva pareja.  Me sentí tan idiota.  Esa foto demostraba que en el preciso momento en el que yo sentía que daba mi vida por la suya y deseaba que nada malo le hubiese ocurrido él estaba disfrutando su nueva vida sin la menor sombra de mi recuerdo.  Fue como una señal, un mensaje que me decía “Dani basta, deja el pasado, cerré ese libro y comenzó uno nuevo, ya es hora”

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