Generalmente siento dolor, es como si desde ese día una espada me atravesara por completo, no dolor porque el amor haya terminado, dolor por sentir que no merecí tanta maldad. Pero hay días que cierro mis ojos y recuerdo esos instantes en la cama antes de dormir donde reíamos a carcajadas, esos instantes hacen que todo tenga sentido, y sonrío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario